¡Necesito libertad! ¡Ya no me estén atando!
A veces como hombres podemos sentirnos atados por ciertas cosas. Si somos empleados queremos liberarnos del patrón; si somos dueños de un negocio ¡es peor!, porque cada cliente es un patrón y nos agobian con sus requerimientos.
Y luego de una larga jornada de trabajo, y en medio de ella, nos sentimos aturdidos con todo lo que nuestra esposa nos solicita; nunca falta algo que se le ofrezca, nos abordan una y otra vez y eso nos hace desconcentrarnos. Como si no fuera poco tener que lidiar con esto, viene el tema de las finanzas, estirar y estirar el dinero para poder cumplir con cada necesidad. Por todos lados nos atrapan y nos dejan inmóviles. Ese es el sentir que a veces tenemos cuando nos abrumamos con tanta cosa.
Sin embargo, en lo profundo esta el verdadero problema: tenemos vanidad. Y no me refiero a la vanidad de estarse viendo a cada rato en el espejo, sino mas bien a lo que hay detrás de estarse viendo en el espejo: cuando alguien se ve y se ve, es amador de sí mismo, y este es el mayor peligro. Los hombres fuimos creados para dominar, pero no un dominio que nos beneficie, sino uno que beneficie todo lo que ha sido puesto en nuestras manos. No se trata de buscar el bien para nosotros mismos, sino de buscar el bien para los demás; entre más beneficiamos a los que nos rodean, mas nos beneficiamos a nosotros mismos y encontramos satisfacción. Un dominio, no de rey autócrata y autoritario, sino un dominio de rey amoroso y sabio. Y más profundo todavía es la raíz de esa vanidad, y esa raíz se llama pecado.
El verdadero problema cuando no nos sentimos libres, no es nuestro patrón, nuestra esposa ó las cargas financieras, sino lo es nuestra vanidad y nuestro pecado.
Te invito a escuchar esta canción que nos invita a ser Indomables al pecado, así como Cristo lo fue.
Comparte esto en tus redes sociales!
Streaming de contenido inspiracional, canciones, blog y podcast de DAVO GUZMÁN.

BIO.
Socio fundador de Audiomanía. Como músico publicista ha compuesto y producido más de 300 temas musicales para publicidad.
Como director artístico ha dirigido músicos, cantantes y locutores para diferentes campañas publicitarias. Toda esta experiencia le ha permitido desarrollarse como talento de voz, capturando la idea de aquellos que lo dirigen, para conseguir la emoción de voz que necesitan para su proyecto.
Y como en la vida debemos compartir, como un voluntariado, dirige el movimiento Humus, en donde participa como cantaautor y a través de su podcast de reflexiones.
Davo espera pronto coincidir contigo en algún proyecto de trabajo o compartiéndote alguna reflexión que inspire tu vida.”



