Temor de Dios: profundo respeto por su grandeza.
Muchas ocasiones he visto cómo la gente que no ha profundizado en el evangelio critican fuertemente cuando alguien habla del temor que Dios demanda hacia su persona. Y se entiende, la raíz de su crítica está basado en el desconocimiento que tienen acerca de este concepto, por lo tanto no debemos ofendernos ante tal falla. Es por ello que quiero ejemplificar de una manera breve con una ilustración que algún día escuché: cuando vez una mole de acero

venir con fuerza sobre ti, tienes temor, porque sabes lo que ocurriría si no te quitas del curso que lleva; reconoces su fuerza y la manera con la que acabaría contigo, tu conocimiento de causa te da para entender el poder que lleva por su peso y grandeza.
De igual forma, cuando el conocimiento que tienes de la grandeza de Dios está en tu panorámica, lo que sucede es que le respetas porque reconoces sus cualidades, por ejemplo: su omnipotencia, omnipresencia, omnisciencia y omnibenevolencia. La diferencia con la ilustración o ejemplo de la mole de acero es que justamente por su benevolencia (es absolutamente bueno), Dios tiene misericordia de sus hijos, y su mano de poder, en lugar de destruirnos, nos salva. Este hecho ocurrió cuando murió Jesús; y murió para que todo aquel que en él cree, milagrosamente quede a salvo.
Una y otra vez podemos ver en la biblia cómo las personas tuvieron temor de Dios (respeto por el poder de su deidad) y ocurrió un gran milagro. Una de ellas es el caso del Centurión que no quiso que Jesús entrara a su casa y ni siquiera quiso verle cuando le solicitó que sanara a uno de sus siervos. Él le mandó decir a Jesús que reconocía la grandeza de su poder y entendía que a distancia, sin necesidad de tocar a su siervo, podría sanarle. Jesús se maravilló de la fe del Centurión y el milagro ocurrió y quedó sano.
Los milagros ocurren cuando hay un profundo respeto por la deidad de Cristo, es decir, cuando hay temor de Dios. Y este reconocimiento de su grandeza es adoración. Deberíamos de mantener esta actitud de adoración en nuestras vidas, no solo para obtener algún milagro, sino simplemente por el agradecimiento que tenemos por el acto de amor de la cruz en donde ocurrió el milagro de nuestra salvación. Ahí toda la fuerza de Dios a causa de nuestro pecado cayó sobre su Hijo amado. Cristo contuvo esa ira, nadie más podía hacerlo, sino Dios mismo.
¡Estamos a salvo!
Te invito a que escuches esta canción y reconozcas su grandeza diciéndole ¡Eres el Dios que hace maravillas!
Comparte esto en tus redes sociales!
Streaming de contenido inspiracional, canciones, blog y podcast de DAVO GUZMÁN.

BIO.
Socio fundador de Audiomanía. Como músico publicista ha compuesto y producido más de 300 temas musicales para publicidad.
Como director artístico ha dirigido músicos, cantantes y locutores para diferentes campañas publicitarias. Toda esta experiencia le ha permitido desarrollarse como talento de voz, capturando la idea de aquellos que lo dirigen, para conseguir la emoción de voz que necesitan para su proyecto.
Y como en la vida debemos compartir, como un voluntariado, dirige el movimiento Humus, en donde participa como cantaautor y a través de su podcast de reflexiones.
Davo espera pronto coincidir contigo en algún proyecto de trabajo o compartiéndote alguna reflexión que inspire tu vida.”



